6ª entrega de ¿Ahora que?… quizas nuestro juego esta pensado no para un editor, si no que esta pensado para una empresa o institución, quizas tengamos una “gran idea” destinada a promocionar o explicar lo que es una empresa o una institución…

En la foto encontrareis el ejemplo de Palacio de Viana (más clickando en la foto), un juego diseñado con el espíritu de promocionar un lugar emblemático de la ciudad de Córdoba.
Bien, mi consejo más inmediato es, pensar en el futuro cliente y si quieres que realmente sea editado, olvidarte de lo “que tú harias y como lo harias”. Este futuro cliente no conoce nada del mundo de los juegos, no es su negocio y vera el producto como tres cosas prinicpalmente
- Un elemento de promoción propio
- Un elemento que puede ser educativo/informativo
- Un “complemento” a su imagen.
La persona que tome la decisión tendra claro estos aspectos y valorara su decisión en:
- La sencillez del juego (que lo entienda un niño)
- La presentación (diseño “casi” final)
- El coste “real” del juego (barato, barato)
- y la sencillez (para él) de obtenerlo
Por lo que mi consejo es que si teneis un juego que “podría” interesar a una institución o empresa, valoreis MUCHO estos aspectos y se lo deis TODO “mascado” antes de presentarlo y os asesoreis con: un profesional de los juegos, o en publicidad, o en marketing, o en produción gráfica.
Pensad que si no le encuentran un valor (prinicpalmente de marketing), ni sencillez de obtenerlo, ni siquiera lo valorarar para invertir su dinero (como promoción), aunque el juego sea muy bueno y lé guste mucho.

Un juego institucional con un fin concreto
Otro asunto es que sea un “encargo” y en este caso, la “entrada al cliente” y el desarrollo del proyecto es mucho más fácil , pero los aspectos a valorar serán los mismos… o muy parecidos.

Este seria un buen ejemplo de encargo para una empresa/momento determinado.
Nota: De todas maneras ahora mismo con lo que esta pasando, el “grifo” público y privado esta seco… muy seco.
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